Durante las últimas semanas, las tasas de largo plazo en Estados Unidos se han mantenido sobre el 5%. Aunque la economía y los mercados de riesgo han logrado absorber este escenario, su persistencia podría generar nuevas presiones sobre la actividad y las finanzas públicas.
Los resultados preliminares anticipan un escenario sin cambios abruptos para el entorno empresarial, con infraestructura, inversión privada y gestión fiscal entre los principales desafíos del próximo periodo.
La modificación abre espacio para desarrollar más viviendas en terrenos existentes, pero también plantea desafíos de planificación, infraestructura y calidad de vida que deben abordarse para aprovechar sus beneficios.
El avance de los vehículos eléctricos en América Latina impulsa el ahorro energético y abre nuevas oportunidades de inversión en infraestructura y tecnología.