Un nuevo informe revela que el aire tóxico, las tierras degradadas o el estrés hídrico golpean a 9 de cada 10 personas en el mundo. El costo económico supera cientos de miles de millones de dólares al año, y la institución pide un giro urgente en las políticas públicas.
Todos coinciden en que el crecimiento será débil y en que se necesitan reformas y más inversión para cambiar la tendencia.