La deuda privada se ha convertido en una alternativa clave para empresas que, como la de Don Alberto, encuentran en estos fondos una vía ágil y flexible para financiar su crecimiento.
La clásica fórmula 60/40 entre renta fija y renta variable está siendo desafiada por un entorno más complejo. Inversionistas institucionales y sofisticados incorporan cada vez más activos alternativos, siendo la deuda privada el primer paso en esta evolución.
Esta solución de financiamiento no sólo ayuda a los compradores en un entorno crediticio complejo, sino que también impulsa prácticas de construcción y adquisición más responsables.