El envejecimiento poblacional ya no es una tendencia de largo plazo. Es un fenómeno en curso que está empezando a impactar el crecimiento económico, el mercado laboral y las decisiones de inversión de largo horizonte.
La disminución de nacimientos amenaza el futuro económico y social de varias naciones, obligando a los gobiernos a buscar soluciones innovadoras, desde incentivos económicos hasta políticas de apoyo familiar.
Los cambios demográficos que vive el mundo tendrán profundas repercusiones para la economía y la sociedad.
El Sudeste Asiático se lleva las palmas en cuanto a crecimiento económico, con una expansión promedio del PIB de 5,6% anual.