La menor participación de la banca tradicional está impulsando el crecimiento del financiamiento respaldado por activos, una alternativa que gana espacio por su diversificación y protección crediticia.
Un portafolio conservador bien construido no depende de un solo activo para avanzar.
En mercados volátiles, el foco no debería estar únicamente en predecir qué va a pasar, sino en cómo estamos preparados para distintos escenarios. La diversificación bien entendida, junto con una gestión activa y acceso eficiente a oportunidades, permite construir portafolios más resilientes.
Diversificar para avanzar: un principio más vigente que nunca