Los modelos meteorológicos internacionales proyectan una probabilidad cercana al 90% de que el fenómeno El Niño se desarrolle este invierno, con una intensidad que podría ser la mayor en más de una década. Para una economía que ya parte débil en 2026, el momento no es el mejor.
Según el reporte, estos fenómenos naturales figuran entre los tres mayores riesgos a corto plazo, junto con los conflictos armados y la desinformación, poniendo en peligro la estabilidad de los mercados.