Tras un período marcado por la incertidumbre económica, la inflación y las altas tasas de interés, hoy se observa un escenario más estable y con perspectivas positivas, tanto para compradores como para inversionistas.
Un ecosistema en evolución, impulsado por fintechs, nuevas formas de inversión y población joven digitalizada, está transformando la región, aunque el reto clave es fortalecer la inversión local en fases avanzadas.