Ante la retirada gradual de los bancos del crédito a medianas empresas, los fondos de deuda privada han ganado terreno con rapidez. Un cambio estructural cuyas implicaciones aún estamos empezando a comprender.
La IA no sólo está cambiando cómo vivimos y trabajamos: está obligando a construir. Data centers, redes eléctricas, viviendas, ciudades enteras creciendo alrededor de un ecosistema que necesita espacio real para operar. Y detrás de cada proyecto, la misma necesidad: financiamiento privado.