El crédito privado enfrenta un escenario más desafiante en 2026, marcado por mayor selectividad, menor liquidez y un entorno financiero más exigente. Sin embargo, en Chile siguen apareciendo oportunidades atractivas en segmentos donde la banca tradicional ha reducido su presencia, especialmente en infraestructura, energía y financiamiento corporativo. Para inversionistas con horizonte de largo plazo, el mercado ofrece hoy mejores estructuras, spreads competitivos y un foco creciente en calidad crediticia.
La estrategia ha superado al mercado con menor volatilidad, validando una tesis que sigue respaldada por spreads atractivos, sólidos fundamentales y oportunidades vigentes en el crédito corporativo chileno en USD.
En renta fija, seguimos recomendando una estrategia altamente indexada a la UF. En tanto, consideramos que los ajustes en renta variable son una buena oportunidad para posicionarse para el resto del año.
McKinsey identifica que las mutaciones en las políticas comerciales son ahora el principal disruptor global. En América Latina, esa tendencia amenaza exportaciones claves, obliga a replantear cadenas de valor y estira la capacidad de adaptación institucional.