De cara a 2026, Chile sigue destacando por su atractiva relación riesgo-retorno. Una mejora de términos de intercambio, mayor estabilidad macroeconómica y valorizaciones todavía atractivas, nos posicionan para otro año positivo para los activos locales.
El desempeño superior de mercados ex – US en 2025 se extendería a 2026, especialmente en emergentes, apalancado también en una mayor debilidad del dólar y valorizaciones relativas más atractivas.
Los recientes eventos en el mercado internacional recuerdan que, más allá de los retornos esperados, la deuda privada exige un análisis profundo de los riesgos, selectividad y capacidad real de generación de flujos en distintos escenarios económicos.
El nuevo informe de Bain & Company advierte que, aunque los avances son rápidos y las inversiones crecen, la adopción masiva aún requerirá tiempo, pruebas y estrategia.