Julio 24, 2026 - 2 min

La IA deja de ser una promesa: Netflix y el paso desde la experimentación hacia la productividad

La inteligencia artificial generativa comienza a integrarse en procesos productivos de grandes compañías, con aplicaciones que permiten automatizar tareas, optimizar costos y reducir tiempos de operación.

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Netflix informó que alrededor de 300 de sus producciones estrenadas durante 2026 utilizaron inteligencia artificial generativa en alguna etapa de desarrollo, principalmente en procesos de posproducción. Según la compañía, estas herramientas permitieron mejorar la calidad de los resultados, reducir tiempos y disminuir costos, haciendo posible incluso la inclusión de escenas que, de otro modo, habrían debido descartarse por restricciones presupuestarias o de calendario. 

El caso refleja un cambio relevante en la adopción de esta tecnología. La discusión ya no gira únicamente en torno al potencial de la IA, sino a su integración en procesos productivos concretos. En el caso de Netflix, su uso abarca desde la previsualización de proyectos hasta la entrega final, además de aplicaciones en publicidad, recomendaciones de contenido y localización para distintos mercados. 

Esta tendencia coincide con lo que muestran diversos estudios. El informe The State of AI de McKinsey señala que las organizaciones están pasando desde proyectos piloto hacia implementaciones a escala, impulsadas por la búsqueda de mayor productividad y eficiencia operativa. En paralelo, PwC estima que la inteligencia artificial podría aportar hasta US$ 15,7 billones a la economía mundial hacia 2030, impulsando tanto el crecimiento como la automatización de procesos. 

Sin embargo, la adopción de estas herramientas también plantea desafíos. En la industria audiovisual persisten los debates sobre derechos de autor, uso de imagen, propiedad intelectual y protección del trabajo creativo. Frente a ello, Netflix ha sostenido que la IA debe entenderse como un complemento para los creadores y no como un reemplazo de su trabajo, insistiendo en la necesidad de utilizarla de manera transparente y responsable. 

Más allá del mundo del entretenimiento, el caso ofrece una señal para prácticamente todas las industrias. La ventaja competitiva ya no dependerá únicamente de incorporar inteligencia artificial, sino de identificar dónde genera mayor valor dentro del negocio. Las empresas que logren integrarla para acelerar procesos, mejorar decisiones y aumentar la productividad estarán mejor posicionadas en un entorno donde la eficiencia comienza a convertirse en un factor diferenciador.

 

Fynsa

 

Fuentes: Bloomberg, Diario Estrategia, Cooperativa