Mientras las grandes empresas respiran, las pymes e inmobiliarias aún luchan por oxígeno. El crédito bancario parece una fiesta con lista VIP: pocos invitados, muchos esperando afuera. Pero hay otras puertas, si sabemos dónde tocar.
La regulación más estricta de los bancos medianos en EEUU podría limitar el acceso al crédito bancario para empresas privadas, lo que podría beneficiar a instituciones financieras no bancarias.