Tener un impacto sostenible no se limita sólo a la generación de instrumentos financieros por parte de emisores y/o inversionistas. El mercado también requiere de transparencia, estándares robustos y capacidades técnicas.
Si un bono verde ofrece flujos y riesgo similares a uno convencional, su impacto positivo puede hacerlo más atractivo. Aunque Perú comenzó más tarde que otros países con esta tendencia, su mercado ha despegado rápidamente.
La región puede ser uno de los pilares de la transición energética, pero también es altamente vulnerable al cambio climático.
Solo un 23% de las emisiones globales de GEI están cubiertas por algún mecanismo para incentivar su reducción.
El financiamiento para fines sustentables sigue creciendo, y Chile está participando activamente en este mercado.