Se proyecta que para 2028, la IA demandará energía suficiente como para abastecer a un quinto de los hogares estadounidenses. Los data centers no funcionan como una casa o una oficina: operan 24/7, requieren fuentes confiables de energía como gas o nuclear, y concentran cargas tan grandes que ponen bajo fuerte presión las redes eléctricas regionales.
La IA está integrándose en múltiples aspectos de nuestra vida, haciendo que nuestras actividades sean más seguras, eficientes y personalizadas.
El rápido avance de la Inteligencia Artificial impulsará un aumento significativo en la demanda energética global. Ante este desafío, la energía nuclear emerge como una opción prometedora.
¿Por qué los data centers están donde están?