La innovación ya no solo se mide en eficiencia, crecimiento o ventaja competitiva. Bien aplicada, también puede convertirse en una herramienta clave para fortalecer el compromiso, reducir fricciones y construir culturas laborales más significativas.
Según Forbes, la IA dejará de ser visible para integrarse de forma invisible, redefiniendo productividad, roles y diseño del trabajo.