En mercados volátiles, el foco no debería estar únicamente en predecir qué va a pasar, sino en cómo estamos preparados para distintos escenarios. La diversificación bien entendida, junto con una gestión activa y acceso eficiente a oportunidades, permite construir portafolios más resilientes.
Con un ciclo de salidas más lento y valorizaciones más selectivas, los mercados secundarios dejaron de ser una salida ocasional para convertirse en una pieza estable del ecosistema de Private Equity.