El urbanismo verde ya forma parte de la agenda de desarrollo urbano en diversas regiones, respaldado por marcos regulatorios y políticas activas. En el sector privado, el interés por la inversión en infraestructura sostenible ha ido en aumento.
El impacto del cambio climático en bienes raíces es evidente: mayores daños, costos y riesgos. Prepararse hoy con soluciones sostenibles y adaptativas es clave para mantener la competitividad en el tiempo.