Los recientes casos de Tricolor y First Brands están poniendo a prueba la resiliencia de la industria de fondos de deuda privada y la liquidez de sus activos.
El factoring ha pasado de ser una alternativa de nicho a convertirse en un motor indispensable para el desarrollo del capital de trabajo en el Perú.
La clásica fórmula 60/40 entre renta fija y renta variable está siendo desafiada por un entorno más complejo. Inversionistas institucionales y sofisticados incorporan cada vez más activos alternativos, siendo la deuda privada el primer paso en esta evolución.
Los fondos semilíquidos son valorados por su capacidad de ofrecer algo de liquidez con suscripciones y rescates periódicos, pero ofrecen más beneficios.