Mayo 30, 2025 - 3 min

Sobre la consistencia y el inexorable paso del tiempo: adiós a Warren Buffett

Ganarle al mercado es difícil. Hacerlo por seis décadas, casi imposible. Pero Buffett lo hizo, y su fórmula no depende de trucos, sino de paciencia y visión.

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En mi último artículo (“Vacas vs. expertos: el secreto está en el pasto”), exploramos la dificultad de ganarle al mercado, lo (todavía) más desafiante que es mantener retornos consistentes en el tiempo y algunas malas prácticas comunes para mostrar estos logros de forma artificial. Lo hicimos desde una mirada lúdica, utilizando, entre otros ejemplos, dos historias de Warren Buffett: su conocida analogía sobre lanzar monedas y su famosa apuesta contra un grupo de gestores de inversión activa. 

Días después de publicar esa nota, el 3 de mayo, Warren Buffett anunció que dejará su rol como CEO de Berkshire Hathaway a fin de año. Aunque seguirá como presidente del directorio y accionista mayoritario, la noticia —que sorprendió incluso a sus 94 años— marcó un hito simbólico: el cierre de una era para uno de los inversionistas más influyentes de la historia. 

Aprovechando este momento, vale la pena repasar su legado y continuar con el punto que mencionamos antes: la importancia de la consistencia en el tiempo… y —por qué no decirlo— el poder del tiempo. 

Una historia de valor… compuesto 

Buffett finalizó sus estudios en 1951, donde tuvo como mentor a Benjamin Graham, con quien luego trabajó. En 1965, compró una participación en Berkshire Hathaway, entonces una textilera en crisis. Desde ahí, la transformó en lo que hoy es: un holding valorado en más de USD 1,15 billones (es decir, más de un millón de millones de dólares). 

¿Lo más increíble? Entre 1965 y 2024, Berkshire Hathaway generó un retorno acumulado de 5.502.284%, frente al 39.054% del S&P 500 en el mismo periodo. Eso equivale a un retorno anual compuesto del 19,9%, comparado con el 10,4% del índice. 

En palabras simples: quien haya invertido USD 100 con Buffett en 1965, hoy sería millonario. Un caso extraordinario de creación de valor para los accionistas, y uno que catapultó a Buffett al podio de las personas más ricas del planeta. 

La fórmula ganadora 

A este punto, bien conviene volver a señalar los elementos que finalmente fueron el combo vencedor:   

  • Consistencia. Por favor, mirar la imagen 1 y 2 de retornos de Berkshire Hathaway y de índice S&P 500.

Imagen 1 y 2: Retornos de Berkshire Hathaway y de S&P 500 durante la administración de Buffett. 
Fuente: Carta Anual 2024 – Berkshire Hathaway  

Los retornos negativos existieron. A veces, incluso fueron mayores que los del índice. Pero lo que distingue a Berkshire es la capacidad de mantener una estrategia firme en el tiempo, con disciplina y resiliencia. La consistencia no significa no fallar: significa mantenerse en el juego y permitir que el efecto compuesto haga su trabajo.

  • Tiempo 

60 años es una eternidad en los mercados. Y lograr buenos retornos desde el inicio permite construir una base sólida. Tan sólida, que incluso si las acciones de Berkshire cayeran un 99% el primer día bursátil de 2025, la gestión completa de Buffett aún habría superado al S&P 500. 

¿Y en los últimos años? 

Es cierto: si observamos los retornos desde 2003 a la fecha, Berkshire no ha logrado superar al índice. Pero el contexto importa. Si, en cambio, analizamos los datos hasta 2002, Berkshire acumulaba un retorno de 587.000%, frente al 3.662% del S&P 500. 

Por favor, tómense un tiempo para jugar con estos números todo lo necesario. 

Si hubiésemos invertido los USD 100 señalados al inicio en Berkshire Hathaway, a 2003 tendríamos cerca de USD 600 mil, mientras que, si lo hubiéramos hecho en S&P 500, tendríamos cerca de USD 4 mil.  

Si actualizamos ese número hasta hoy, a pesar de que Berkshire Hathaway ha rentado menos que S&P 5000, tendríamos más de USD 5,5 millones, mientras que en S&P 500, cerca de USD 40 mil. 

En otras palabras, el activo que rentó menos nos habría generado USD 4,9 millones de dólares y el que rentó más, alrededor de USD 36 mil. Ese juego numérico, aunque básico, nos permite reafirmar la importancia de la composición de retornos, y la importancia de la consistencia. 

Confiar en el proceso 

En renta variable, los retornos varían. A veces se gana, a veces se pierde. Lo que nos deja Buffett no es una fórmula mágica para vencer al mercado, sino una lección más profunda: confiar en el proceso, tener paciencia y mantenerse fiel a una estrategia sólida puede dar frutos extraordinarios. 

Para terminar, retomo una línea del inicio que vale repetir: “Cualquier persona que hubiera confiado en Buffett invirtiendo 100 dólares cuando asumió la dirección de Berkshire Hathaway, hoy sería millonario”. 

 

DISCLAIMER 

 

Gabriel Haensgen 

Analista Senior Fondos Financieros Fynsa AGF