El nuevo informe del Foro Económico Mundial (FEM) ofrece un panorama claro: la economía mundial está atravesando una mutación estructural del trabajo. La tecnología, la sostenibilidad y los cambios demográficos no solo están redefiniendo qué empleos existirán, sino también qué capacidades serán más valiosas.
Según el estudio, basado en las respuestas de más de 1.000 grandes empleadores que representan a 14 millones de trabajadores en 55 economías, uno de cada cinco empleos actuales cambiará sustancialmente hacia 2030. Este proceso incluye tanto la creación de nuevos roles como la desaparición de otros más rutinarios. En números, el FEM estima que surgirán 170 millones de nuevos puestos, mientras 92 millones se perderán, lo que dejaría un saldo neto de 78 millones de empleos adicionales a nivel global.
Aunque el saldo es positivo, el cambio será desigual. Las oportunidades se concentrarán en sectores tecnológicos, energías limpias, salud, educación y cuidado personal, mientras que los trabajos administrativos y de oficina -los más expuestos a la automatización- tenderán a reducirse.
La inteligencia artificial y la automatización son el motor más visible de este cambio, pero no el único. El informe subraya también el impacto de la transición verde, el envejecimiento de la población y la reconfiguración geopolítica del comercio y la producción. La combinación de estas fuerzas está dando origen a un nuevo mapa laboral donde las economías con instituciones sólidas, políticas activas de capacitación y ecosistemas tecnológicos desarrollados serán las mejor posicionadas.
Para los inversionistas, este diagnóstico es una hoja de ruta sobre dónde se concentrará el crecimiento económico y de capital humano en los próximos años. Las compañías que adopten tecnologías emergentes con rapidez, que inviertan en capacitación interna y que participen de la transición energética tendrán una ventaja competitiva más duradera.
El FEM identifica, además, un conjunto de habilidades clave que ganarán peso en el mercado laboral del futuro: alfabetización digital, pensamiento analítico, resiliencia, creatividad y aprendizaje continuo. En cambio, las tareas más repetitivas y predecibles -ya sean manuales o administrativas- perderán relevancia a medida que la automatización se extienda.
En resumen, el Future of Jobs Report 2025 no describe un escenario de destrucción masiva de empleos, sino una reconfiguración profunda del mercado laboral. La clave estará en la adaptación: tanto de los trabajadores, que deberán adquirir nuevas competencias, como de las empresas e inversionistas, que tendrán que anticiparse a dónde se creará el valor.
Principales conclusiones del informe:
Puedes ver más detalles y descargar el reporte completo acá.
Fynsa