Octubre 9, 2026 - 2 min

Electromovilidad: el negocio detrás del millón

El avance de los vehículos eléctricos en América Latina impulsa el ahorro energético y abre nuevas oportunidades de inversión en infraestructura y tecnología.

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La electromovilidad en América Latina y el Caribe sigue ganando terreno. Según el último informe de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), publicado en septiembre, la región alcanzó 1.016.034 vehículos livianos eléctricos e híbridos enchufables en circulación al cierre del primer semestre de 2026, tras incorporar 285.785 unidades durante ese período. Además, una de cada diez ventas de automóviles nuevos corresponde a estas tecnologías, reflejando un cambio progresivo en el mercado automotor. 

Brasil encabeza el mercado regional, con más de 580.000 vehículos electrificados en circulación y 91.483 unidades vendidas durante los primeros seis meses del año. En términos relativos a la población, Uruguay y Costa Rica destacan por su nivel de adopción. Chile, en tanto, sobresale en el transporte público: con 5.059 buses eléctricos, concentra cerca de la mitad de la flota regional, que alcanzó las 10.685 unidades al cierre de junio. 

El uso de estas tecnologías también tiene un impacto económico. OLACDE estima que los automóviles 100% eléctricos y buses de este tipo actualmente en operación permiten ahorrar US$1.519 millones anuales en costos de energía, equivalentes a cerca de US$4 millones diarios. Por vehículo, el ahorro estimado alcanza US$2.240 al año para un automóvil y US$26.210 para un bus eléctrico, considerando la sustitución de gasolina y diésel por electricidad. 

Sin embargo, la expansión del parque automotor también requiere inversiones en estaciones de carga y redes de distribución eléctrica. Brasil cuenta con 25.429 estaciones públicas, mientras que México más que duplicó su red durante el segundo trimestre, hasta alcanzar 4.802 puntos. Chile, por su parte, registra 4.288 estaciones públicas y lidera la región en disponibilidad relativa por vehículo electrificado, de acuerdo con OLACDE. Estas diferencias reflejan la importancia de acompañar la adopción de estas tecnologías con infraestructura suficiente y confiable. 

Este escenario también abre oportunidades para empresas vinculadas a la energía, infraestructura, tecnología y financiamiento. De hecho, la Agencia Internacional de Energía (IEA) informó que las ventas de automóviles eléctricos en América Latina crecieron 75% en 2025, impulsadas principalmente por Brasil y México. No obstante, consolidar esta tendencia requerirá fortalecer las redes eléctricas, ampliar la infraestructura de carga y facilitar el acceso al financiamiento. El desafío ya no está solo en aumentar la cantidad de vehículos, sino también en contar con las condiciones necesarias para acompañar la transformación del transporte.

 

Fynsa

 

Fuentes: Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), Agencia Internacional de Energía (IEA), Bloomberg