Julio 31, 2026 - 2 min

La nueva disputa por las inversiones en América Latina

EE. UU. mantiene el liderazgo como principal inversionista en la región, mientras China acelera su presencia en sectores estratégicos y redefine el mapa del capital.

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La competencia entre Estados Unidos y China ya no se limita al comercio o la tecnología. América Latina se ha convertido en un escenario clave de esa disputa, impulsada por la búsqueda de acceso a minerales críticos, infraestructura, energía y plataformas digitales. En este contexto, la inversión extranjera directa se ha transformado en una de las principales herramientas de influencia económica. 

El informe Mapping US investment in Latin America and the Caribbean, de Atlantic Council, muestra que EE. UU. mantiene su posición como el mayor inversionista extranjero en América Latina y el Caribe, con un promedio anual de US$28.700 millones en proyectos nuevos entre 2003 y 2025. La inversión estadounidense sigue concentrándose en sectores como energía, manufactura, infraestructura digital y servicios, impulsada principalmente por empresas privadas con una presencia sostenida en la región. 

Sin embargo, el crecimiento de China ha cambiado el equilibrio competitivo. La inversión china en nuevos proyectos pasó de US$4.000 millones en 2020 a US$20.300 millones en 2023, impulsada por iniciativas en minería, logística y tecnología. En 2025, el anuncio de una inversión de US$40.000 millones de ByteDance para desarrollar un centro de datos en Brasil elevó temporalmente esos flujos hasta los US$46.000 millones, reflejando la creciente capacidad del país para competir en áreas donde históricamente predominaban empresas estadounidenses. 

México y Brasil siguen liderando la captación de inversión proveniente de Estados Unidos. Con US$1.570 millones en nuevos proyectos, Chile se ubicó como el tercer mayor receptor de inversión estadounidense en 2025. Sin embargo, Atlantic Council advierte que el país continúa captando menos capital del que cabría esperar, considerando el tamaño de su economía y el potencial de sus recursos minerales para la transición energética. 

Más allá de los montos, el informe sostiene que la calidad de la inversión será un factor determinante. Los proyectos estadounidenses generan más empleo por dólar invertido y presentan una mayor intensidad en investigación y desarrollo, mientras que China expande su presencia en infraestructura y minerales críticos. Para economías como la chilena, el desafío será fortalecer las condiciones que permitan atraer inversión de largo plazo y aprovechar un escenario internacional donde la competencia por atraer capital estratégico seguirá intensificándose en los próximos años.

 

Fynsa

 

Fuentes: Atlantic Council, informe Mapping US investment in Latin America and the Caribbean – Comisión Económica para América Latina y el Caribe, informes sobre Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe – Bloomberg