Agosto 14, 2026 - 3 min

Reconstrucción + Reactivación: ¿oportunidad de inversión para el mercado inmobiliario?

Menores tasas, subsidios e incentivos tributarios podrían marcar un punto de inflexión para la vivienda, abriendo oportunidades en segmentos donde aún existe stock y capacidad de negociación.

Share

Durante las últimas semanas, el Gobierno ha seguido avanzando en el Congreso con el Proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional, al que se suma el proyecto de Ampliación del Subsidio Hipotecario. 

Después de un prolongado ciclo de tasas elevadas, restricciones crediticias y menor velocidad de venta, el mercado residencial comienza a mostrar señales que merecen atención. Las nuevas medidas buscan estimular la compra de viviendas, reducir el stock disponible y facilitar el acceso al financiamiento. 

Si bien estas iniciativas todavía deben completar su tramitación, la dirección de la política pública apunta a un objetivo claro: impulsar la demanda y devolver dinamismo a la construcción. 

Más compradores con acceso al crédito 

Una de las medidas con mayor potencial de impacto es la ampliación del subsidio a la tasa hipotecaria y de la garantía estatal FOGAES. El proyecto presentado por el Gobierno considera:

  • Incorporar 30.000 nuevos cupos, alcanzando un total de 80.000.
  • Elevar desde UF 4.000 hasta UF 6.000 el valor máximo de las viviendas beneficiadas.
  • Extender la vigencia del programa hasta mayo de 2028. 

El nuevo límite de UF 6.000 abarcaría cerca del 88% de la oferta de viviendas nuevas disponibles en Chile, ampliando significativamente el universo de inversión.  

¿Precios a la baja? 

El proyecto de Reconstrucción Nacional también propone una exención transitoria de IVA durante 12 meses para determinadas viviendas nuevas con recepción definitiva. 

Según estimaciones oficiales, la medida podría generar una rebaja de entre 6% y 7% en el precio final. Al combinarla con el subsidio hipotecario, el efecto sobre la capacidad de compra podría ser considerable. 

El Gobierno realizó en su página web un ejercicio sobre el impacto en el dividiendo de una vivienda de UF 5.000, financiada al 90% y a 25 años: 

  • Sin nuevos beneficios: $950.000 aproximadamente.
  • Con ampliación del FOGAES: $850.000 aproximadamente.
  • Con FOGAES y exención de IVA: $770.000 aproximadamente. 

Una oportunidad para los sectores medios 

El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) también anunció el nuevo subsidio “Tramo 4.000”, orientado a familias de ingresos medios interesadas en viviendas nuevas o usadas de hasta UF 4.000, inicialmente con 5.000 cupos.  

Su implementación podría dinamizar segmentos que han perdido velocidad producto de las mayores exigencias bancarias. 

La medida resulta especialmente relevante para quienes invierten en comunas donde una parte importante de la oferta se concentra entre UF 2.500 y UF 4.000: departamentos de uno, dos y tres dormitorios, con buena conectividad y servicios cercanos, y con demanda tanto de compradores finales como de arrendatarios. 

Más suelo para desarrollar vivienda 

Las medidas financieras se complementan con políticas destinadas a ampliar la oferta habitacional:

  • Operación Sitio 2.0 contempla el traspaso de más de 10 millones de m2 de terrenos fiscales para proyectos habitacionales.
  • Eriazo Cero busca recuperar terrenos urbanos abandonados o subutilizados y destinarlos a vivienda, equipamiento y regeneración de barrios. 

En el largo plazo, estas iniciativas podrían generar nuevos polos residenciales y contribuir a mejorar sectores actualmente deteriorados. 

¿Por qué el escenario resulta atractivo? 

La combinación de estas medidas podría generar una secuencia favorable para el mercado:

  • Menores tasas y dividendos.
  • Mayor velocidad de venta.
  • Reducción de stock y recuperan liquidez por parte de las inmobiliarias.
  • Reactivación de proyectos que habían sido postergados.
  • Mayor dinamismo en construcción y empleo. 

¿Dónde podrían aparecer las oportunidades? 

Desde una perspectiva de inversión, conviene prestar atención a:

  • Viviendas nuevas terminadas entre UF 3.000 y UF 6.000.
  • Propiedades usadas de hasta UF 4.000 que puedan beneficiarse del subsidio para sectores medios.
  • Proyectos con entrega inmediata.
  • Unidades pequeñas o medianas en sectores con demanda de arriendo.
  • Comunas próximas a nuevas estaciones de Metro y servicios.
  • Barrios donde los programas de recuperación urbana puedan generar valorización. 

La mirada del inversionista 

El mercado parece estar en una fase de transición. Si bien todavía existe stock disponible y espacio para negociar precios, comienzan a aparecer estímulos que podrían favorecer una recuperación de la demanda. 

Para el inversionista, la oportunidad estaría en anticiparse a ese escenario y seleccionar activos con buenos fundamentos antes de que mejores condiciones de financiamiento se traduzcan en una mayor competencia entre compradores. 

Es importante considerar que estas iniciativas aún están sujetas a aprobación legislativa y, por lo tanto, no deben considerarse beneficios garantizados. Sin embargo, en conjunto entregan una señal relevante: la vivienda y la construcción están recuperando protagonismo dentro de la agenda económica. 

En este contexto, 2026 podría ser menos un año para esperar y más uno para comenzar a evaluar oportunidades concretas en el mercado inmobiliario.

 

José Pablo González 

Portfolio Manager Deuda Privada Fynsa AGF