Si bien históricamente el MEPCO no era el sistema último, aprendimos a vivir con él dada su efectividad y raciocinio detrás. Si no lo dejamos operar, es lo mismo que no existiera y que las decisiones sobre los precios de los combustibles se hicieran de manera completamente discrecional.
Más que un fondo o un subsidio, el MEPCO es un mecanismo que redistribuye en el tiempo los efectos de la volatilidad en los precios internacionales de los combustibles. Entender su lógica permite dimensionar tanto sus beneficios como sus límites.
Simulamos qué ocurriría con los precios de los combustibles y el IPC si el MEPCO desaparece completamente de un día para otro. Seguramente el lector vea este evento como poco probable, pero es bueno poder medir ex ante la magnitud que una medida como esta tendría.