Reactivación económica, mejora en términos de intercambio, flexibilización del ciclo monetario y flujos previsionales, le entregan un alto potencial de rentabilidad de mediano plazo a las acciones chilenas.
La combinación de una menor demanda por larga duración y una mayor oferta (para cubrir déficits presupuestarios masivos), está afectando las valorizaciones en el extremo largo de las curvas de rendimiento.
Nuestra mejor recomendación sigue siendo una mayor diversificación regional y sectorial. Considere también aumentar su exposición en renta fija.