Las facturas de exportación son una alternativa de financiamiento que le permite a las empresas exportadoras obtener liquidez inmediata, mitigando riesgos financieros y mejorando su flujo de caja sin endeudarse adicionalmente.
Aunque pocas empresas lo utilizan, el factoraje en México proyecta duplicar su tamaño hacia 2033, de la mano de las fintech y la demanda de capital de trabajo.
Las PYMEs representan el 99,8% de las empresas en México y generan más del 70% del empleo formal, pero siguen enfrentando barreras estructurales. El plan impulsado por el gobierno de Claudia Sheinbaum propone un nuevo enfoque para impulsar su productividad y crecimiento.
Mientras las grandes empresas respiran, las pymes e inmobiliarias aún luchan por oxígeno. El crédito bancario parece una fiesta con lista VIP: pocos invitados, muchos esperando afuera. Pero hay otras puertas, si sabemos dónde tocar.
Una mayor demanda de liquidez y un entorno regulatorio más robusto han favorecido el desarrollo de este instrumento financiero en el país andino.
¿No será mejor que las instituciones no bancarias, como los fondos de deuda privada, que históricamente han financiado a las pymes, lo hagan con las espaldas del FOGAPE?