El turismo impulsa una profunda transformación en el hospedaje en México. Con un crecimiento sostenido por encima del promedio global y una demanda urbana que supera la oferta hotelera tradicional, modelos flexibles como Airbnb ganan terreno, especialmente en ciudades como CDMX. Este cambio abre nuevas oportunidades para desarrollos inmobiliarios, gestión profesionalizada y esquemas híbridos de inversión rumbo a 2030.
El turismo internacional continúa consolidándose como una de las principales fuentes de ingresos para la economía global.
El país no solo está atrayendo un volumen significativo de visitantes, sino que se ha logrado un cambio estructural en el perfil de turistas. Así, Perú se consolida como un destino de alto valor, con un impacto económico que desafía la fragilidad política.
Según el Foro Económico Mundial, la industria podrá crecer hasta 30.000 millones de viajes al 2034, generar US$ 16 billones de PIB, y crear millones de empleos… siempre que se aborden los desafíos ambientales, energéticos y laborales.
En los últimos meses, el incremento de turistas ha impulsado el consumo en diversos sectores; sin embargo, se espera que este "respiro" sea temporal y no refleje una mejora estructural en la economía local.
El principal impulsor de la recuperación de los viajes de negocios ha sido el turismo de conferencias.