Julio 18, 2025 - 2 min

Turismo global: ¿expansión sin control o transformación sostenible?

Según el Foro Económico Mundial, la industria podrá crecer hasta 30.000 millones de viajes al 2034, generar US$ 16 billones de PIB, y crear millones de empleos… siempre que se aborden los desafíos ambientales, energéticos y laborales.

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La industria del turismo y los viajes está en plena transformación. Después de los años más duros de la pandemia, el sector no solo ha mostrado señales claras de recuperación, sino que se perfila como uno de los motores económicos más importantes de la próxima década. Sin embargo, su evolución dependerá en gran medida de las decisiones que se tomen hoy. 

Un nuevo informe publicado por el Foro Económico Mundial, en colaboración con la consultora Kearney, proyecta que para el año 2034 podrían realizarse hasta 30.000 millones de viajes en todo el mundo, generando cerca de 16 billones de dólares en actividad económica. Esta cifra equivale a más del 11% del PIB mundial. Pero alcanzar ese potencial no será sencillo: el estudio advierte que el turismo está en una encrucijada marcada por desafíos ambientales, laborales, energéticos y sociales.  

Para abordar esta incertidumbre, el informe propone cuatro posibles escenarios que podrían definir el futuro de la industria. El primero es un camino de crecimiento sin restricciones, donde la apertura de fronteras, la tecnología y la expansión de la demanda impulsan un auge del turismo masivo. Aunque económicamente atractivo, este escenario supone grandes riesgos ambientales, como el aumento en las emisiones de CO₂, la presión sobre destinos naturales y la sobrecarga de infraestructura. 

El segundo escenario plantea un desarrollo más equilibrado, donde las políticas públicas, las empresas y los viajeros priorizan la sostenibilidad. En este marco, se busca reducir la huella ecológica del turismo mediante regulaciones, innovación y una mayor conciencia en las decisiones de viaje. Aquí, el crecimiento es más moderado, pero más resiliente y alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. 

Un tercer escenario anticipa una fragmentación regional del turismo, impulsada por conflictos geopolíticos, barreras regulatorias o riesgos sanitarios persistentes. En este caso, se privilegian los viajes dentro de bloques o zonas de influencia, lo que podría limitar la conectividad global y reducir las oportunidades para países más dependientes del turismo internacional. 

Finalmente, el cuarto escenario imagina un retorno a lo local. En él, los viajeros priorizan experiencias cercanas, de bajo impacto y culturalmente significativas. Las razones pueden ser múltiples: desde el encarecimiento del transporte internacional hasta una mayor conciencia climática o el deseo de reconectar con lo propio. Aunque esto podría beneficiar a economías locales, también implicaría una reorganización profunda de la industria. 

Más allá de los caminos posibles, el informe entrega datos que ilustran la magnitud del reto. Hoy, el turismo genera alrededor del 8% de las emisiones globales de CO₂, y si no se toman medidas urgentes, esa proporción podría elevarse al 15% en los próximos años. Además, la industria ya produce más de 200 millones de toneladas de residuos sólidos anuales y enfrenta una crisis laboral creciente: en países como EE.UU. o Reino Unido, la rotación de trabajadores en el sector supera el 50% anual. 

Frente a este panorama, el Foro Económico Mundial insiste en que el turismo necesita una transformación estructural. Combustibles más sostenibles, planificación urbana inteligente, infraestructura resiliente, nuevas tecnologías y una fuerza laboral más capacitada y estable serán fundamentales para garantizar un futuro donde viajar siga siendo una fuente de desarrollo, pero también de regeneración. 

Lee el informe completo aquí.

 

Fynsa 

Fuente: Foro Económico Mundial