Durante la semana se publicaron las Cuentas Nacionales del tercer trimestre, que entregan una visión más consolidada sobre las recientes cifras de crecimiento del país. Si bien en el neto son buenas cifras, no son sostenibles en el tiempo, o por lo menos no sin generar desbalances macroeconómicos en otros lados.
Para los afiliados, este nuevo sistema puede significar mejores retornos y menos riesgos de malas decisiones, pero también una menor sensación de control. Para la industria, los próximos años serán de adaptación técnica, comunicación con clientes y ajuste de modelos de inversión.
Para entender cómo este nuevo ciclo puede influir en la economía y en los portafolios, debemos separar lo que quedó más claro de aquello que sigue siendo incierto.
Un artículo reciente del McKinsey Health Institute revela que cada dólar invertido en promover un envejecimiento saludable en Estados Unidos puede generar hasta tres dólares en beneficios sanitarios y económicos. Sus hallazgos ofrecen una hoja de ruta contundente para países que enfrentan el rápido avance de la longevidad.