Para los inversionistas, el informe “Investment Priorities for 2025” del Capgemini Research Institute —publicado como documento de apoyo al Foro Económico Mundial de Davos 2025— ofrece una radiografía precisa del ánimo corporativo global: las empresas están optimistas respecto a sí mismas, pero no respecto al mundo.
Mientras el 62% de los ejecutivos confía en el crecimiento de su organización, solo 37% ve con buenos ojos el entorno global, una brecha que explica el sesgo hacia la eficiencia y el control de costos que dominará 2025.
La mitad de las grandes compañías planea aumentar su inversión total, aunque con un enfoque más estratégico que expansivo: automatización, digitalización y optimización de procesos aparecen como los principales destinos del gasto. En palabras simples, no se trata de gastar más, sino de invertir mejor.
El reporte destaca tres tendencias con implicancias directas para los mercados:
La inteligencia artificial encabeza las prioridades de inversión tecnológica: tres de cada cuatro ejecutivos planean aumentarla en 2025. Sin embargo, el 61% advierte que la escasez de talento digital amenaza la competitividad de sus organizaciones, lo que podría sostener la demanda por servicios tecnológicos especializados y formación en IA.
El informe también apunta a riesgos relevantes: tensiones comerciales (el 70% teme el impacto de nuevos aranceles) y una posible fragmentación del comercio global, que el FMI estima podría restar hasta US$7,4 billones a la economía mundial.
En síntesis, Capgemini dibuja un escenario donde las empresas —y por extensión los inversionistas— deberán equilibrar optimismo micro con prudencia macro. Las oportunidades estarán en sectores que combinen tecnología, sostenibilidad y eficiencia operacional, pilares que marcarán la estrategia corporativa y de inversión durante 2025.
Puedes descargar el informe completo aquí.
Fynsa