Durante las últimas semanas, las tasas de largo plazo en Estados Unidos se han mantenido sobre el 5%. Aunque la economía y los mercados de riesgo han logrado absorber este escenario, su persistencia podría generar nuevas presiones sobre la actividad y las finanzas públicas.
Las herramientas del mercado financiero no son exclusivas de grandes inversionistas. Entender el balance de nuestra propia vida permite descubrir cómo pueden aplicarse también a decisiones cotidianas.
La última decisión de la FED vuelve a poner las tasas en el centro. Pero para los mercados, la clave está en entender qué fuerzas explican su nivel y cuánto podrían persistir.
La tecnología transformó el sistema financiero de la región y dio paso a nuevos modelos de negocio. Ahora, la infraestructura construida podría abrir una nueva etapa de crecimiento.
Detrás de cada auto o motocicleta vendido existe una necesidad de financiamiento. El crédito automotriz abre una oportunidad atractiva dentro de la deuda privada, con carteras diversificadas y activos reales detrás de cada operación.
El aumento del déficit, la persistencia de la inflación y una mayor prima por plazo están tensionando el mercado de deuda estadounidense. En respuesta, el Tesoro amplía sus recompras de bonos de largo plazo, aunque la medida difícilmente resuelve el problema fiscal de fondo.
La menor natalidad y una mayor esperanza de vida están modificando el crecimiento, el ahorro y el consumo, mientras nuevos sectores ganan protagonismo.
La aprobación del paquete de reconstrucción abre un escenario más favorable para la inversión y fortalece nuestra visión positiva sobre la renta variable chilena.
Los mejores días del mercado suelen aparecer en medio de las mayores caídas. Intentar anticiparse puede tener un costo mucho mayor que mantenerse invertido.
El debate entre análisis fundamental y cuantitativo ha marcado la historia de las inversiones. Hoy, la mayor ventaja competitiva surge de combinar ambos enfoques.