Detrás de cada auto o motocicleta vendido existe una necesidad de financiamiento. El crédito automotriz abre una oportunidad atractiva dentro de la deuda privada, con carteras diversificadas y activos reales detrás de cada operación.
El aumento del déficit, la persistencia de la inflación y una mayor prima por plazo están tensionando el mercado de deuda estadounidense. En respuesta, el Tesoro amplía sus recompras de bonos de largo plazo, aunque la medida difícilmente resuelve el problema fiscal de fondo.
La menor natalidad y una mayor esperanza de vida están modificando el crecimiento, el ahorro y el consumo, mientras nuevos sectores ganan protagonismo.
La aprobación del paquete de reconstrucción abre un escenario más favorable para la inversión y fortalece nuestra visión positiva sobre la renta variable chilena.
Los mejores días del mercado suelen aparecer en medio de las mayores caídas. Intentar anticiparse puede tener un costo mucho mayor que mantenerse invertido.
El debate entre análisis fundamental y cuantitativo ha marcado la historia de las inversiones. Hoy, la mayor ventaja competitiva surge de combinar ambos enfoques.
La estrategia ha superado al mercado con menor volatilidad, validando una tesis que sigue respaldada por spreads atractivos, sólidos fundamentales y oportunidades vigentes en el crédito corporativo chileno en USD.
En mercados volátiles, el foco no debería estar únicamente en predecir qué va a pasar, sino en cómo estamos preparados para distintos escenarios. La diversificación bien entendida, junto con una gestión activa y acceso eficiente a oportunidades, permite construir portafolios más resilientes.
Las caídas provocadas por shock geopolíticos deberían, en última instancia, convertirse en oportunidades de compra.
El aumento de los precios del combustible se verá reflejado en una mayor inflación en el corto plazo, pero las previsiones de fin de año van a depender en gran medida de cómo evolucione el conflicto en Medio Oriente.