Julio 11, 2025 - 2 min

Estudio de McKinsey: El futuro financiero será liderado por mujeres

Nuevas prioridades, mayor autonomía y un impacto que obliga a la industria financiera a reinventarse.

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La figura de la inversionista mujer está tomando un protagonismo cada vez mayor, y América Latina no está ajena a esta transformación. Según un informe reciente de McKinsey & Company, el crecimiento sostenido de la participación femenina en el mundo financiero está reconfigurando la forma en que se construye y gestiona el patrimonio, impulsando un cambio profundo en la industria. 

A nivel global, las mujeres ya controlan cerca de un tercio de la riqueza financiera (alrededor de 110 billones de dólares). Y aunque históricamente han estado subrepresentadas en decisiones de inversión, esa brecha se está cerrando rápidamente. Para 2030, se proyecta que controlarán la mayoría de los activos financieros en economías desarrolladas, en gran parte por el traspaso generacional y la creciente autonomía económica. 

En Chile, la evolución es clara. Las mujeres representan hoy el 41% de las cuentas de Ahorro Previsional Voluntario (APV), según datos de Ciedess, lo que implica un avance sostenido desde el 32% que registraban en 2010. En fondos mutuos asociados a APV, su participación incluso alcanza el 49%. Y aunque aún existe una brecha en los montos aportados —los hombres triplican el volumen mensual de aportes—, la tendencia es positiva y creciente. 

También se está dando un aumento importante en la participación femenina en inversiones inmobiliarias y digitales. En el mercado de propiedades, la proporción de mujeres inversionistas pasó del 20% al 50% en solo seis años, según un análisis publicado en 2023 por la consultora Unholster. Y en plataformas fintech como Fraccional.cl, las usuarias mujeres se duplicaron en menos de un año, alcanzando un 30% del total de inversionistas, especialmente en el rango de 26 a 36 años. 

El informe de McKinsey también destaca que las mujeres inversionistas tienden a tener un enfoque más integral, valorando no solo la rentabilidad, sino también la transparencia, el impacto social y la planificación a largo plazo. Este cambio en las prioridades implica un desafío directo para la industria financiera, que históricamente ha sido diseñada en función de un perfil masculino tradicional. 

De hecho, más del 70% de las mujeres a nivel global cambia de asesor financiero tras enviudar o divorciarse, lo que pone en evidencia una desconexión persistente entre la oferta de servicios financieros y las necesidades reales de este segmento. 

La conclusión es clara: el crecimiento patrimonial femenino ya es una realidad en América Latina, y las instituciones que logren entender las motivaciones y expectativas de esta nueva generación de inversionistas tendrán una ventaja competitiva significativa. Adaptarse a este cambio no es una tendencia: es una necesidad estratégica. 

Revisa el informe completo aquí.   

  

Fynsa 

Fuente: McKinsey