Todos esperaban una caída, había consenso en que el cyber day habría tenido un impacto importante en los precios del mes, los alimentos evidenciaban una baja… Pero nadie avizoraba que el impacto hubiera sido tan significativo. Así es como el IPC de junio mostró una caída mensual de 0,4%, bastante por debajo de nuestras estimaciones y las del mercado. De esta manera, los precios acumularon 1,9% durante la primera mitad del año, mientras que la variación interanual se redujo desde 4,5% hasta 4,1%.
Efectivamente, como presupuestábamos, la principal explicación de los resultados del mes fue el cyber day que tuvo lugar a comienzos de éste. Así, aunque Alimentos lideró las incidencias negativas (dado su significativo peso relativo), con una caída de 0,9% respecto al mes anterior, le secundó Vestuario y calzado con una disminución de 6,4% y Equipamiento y mantención del hogar, con una baja de 2,0%.
Sin embargo, aunque el resultado agregado parece significativo, los indicadores subyacentes suavizan un poco el análisis. El IPC sin volátiles tuvo una variación nula, lo que causó que interanualmente pasara de 3,6% hasta 3,8%. Lo anterior, provocado por un alza mensual de 0,4% del componente de Servicios, mientras que aquel de Bienes cayó 0,6%. De todas maneras, ambos aumentaron en la variación versus el mismo mes del año pasado, hasta 4,4% y 2,9%, respectivamente. Por otro lado, el índice de difusión alcanzó sólo un 32%, convirtiéndose no sólo en el más bajo del año y el menor para algún otro junio, sino que en el mínimo registrado para cualquier mes en la muestra desde 2013 en adelante.
Con todo, es válido preguntarse si esto hace inminente un recorte de la TPM. Si bien creemos que esto aumenta la probabilidad de una baja en la reunión del próximo 29 de julio, no la haría inminente. Es importante considerar que gran parte de los precios que más cayeron durante junio se “normalizarán” en julio, lo que contribuiría a que la inflación del actual mes se sitúe en torno a 0,7%. Además, no olvidemos que las mayores preocupaciones del Consejo no estaban en la dinámica de actividad o precios locales, sino más bien en los riesgos y, sobre todo, incertidumbre del escenario externo, con políticas y decisiones que pueden tener implicancias poco claras para las variables clave. De cualquier forma, el continuo camino a la convergencia inflacionaria reafirma nuestro escenario de 3 recortes de TPM antes de fin de año.