Julio 17, 2026 - 2 min

Patentes e innovación: la tarea pendiente para impulsar la competitividad regional

Brasil y México lideran ampliamente el registro de patentes, mientras la baja inversión en I+D sigue limitando la capacidad de transformar conocimiento en crecimiento económico.

Comparte

La capacidad de transformar conocimiento en valor económico es uno de los principales motores del crecimiento de largo plazo. En ese contexto, la protección de la propiedad intelectual se ha convertido en un indicador clave para medir el desarrollo tecnológico y la capacidad de una economía para generar innovación. Sin embargo, América Latina aún enfrenta importantes brechas para convertir las ideas en nuevos productos, procesos y negocios de alto valor agregado. 

Un liderazgo concentrado 

De acuerdo con el informe Aprovechamiento de la propiedad intelectual para el desarrollo: oportunidades y desafíos para América Latina y el Caribe, elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Oficina Europea de Patentes (EPO), Brasil concentró el 45,6% de las solicitudes de patente presentadas entre 2016 y 2020, seguido por México (34%), Argentina (7,1%), Chile (5,7%), Colombia (3,5%) y Perú (2,4%). En conjunto, las dos mayores economías latinoamericanas reúnen prácticamente ocho de cada diez registros, reflejando una mayor capacidad científica, industrial y de inversión en investigación y desarrollo (I+D). 

En el caso de Chile, si bien ocupa el cuarto lugar de la región en solicitudes de patentes, aún mantiene una brecha importante en materia de investigación y desarrollo. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el gasto en I+D representa alrededor del 0,36% del PIB, una de las proporciones más bajas entre los países del organismo y muy distante de su promedio, que supera el 2,7%. Reducir esa diferencia requerirá una mayor participación del sector privado y una colaboración más estrecha entre universidades, empresas y el Estado para acelerar la transferencia de conocimiento hacia actividades productivas. 

Más patentes, pero aún desde el exterior 

El estudio también evidencia que buena parte de la actividad de patentamiento sigue siendo impulsada desde el extranjero. Entre 2011 y 2020, más del 85% de las solicitudes presentadas en nueve economías latinoamericanas provinieron de actores internacionales, principalmente de Estados Unidos (36,2%) y Europa (34,7%). En contraste, los solicitantes de América Latina representaron apenas el 13,5% del total. Aun así, hubo señales positivas: la participación regional aumentó desde el 12,9% al 14,2% entre los períodos 2011-2015 y 2016-2020, impulsada principalmente por Brasil. 

El paso pendiente hacia la productividad 

Otro cambio relevante se produjo en el origen de las invenciones nacionales. Las universidades y centros públicos de investigación incrementaron su participación en las solicitudes de patente desde el 22,4% hasta el 29,1%, consolidándose como los principales generadores de desarrollos tecnológicos en sectores intensivos en propiedad intelectual. En paralelo, las empresas privadas redujeron su participación desde el 32,1% al 25,9%, lo que evidencia una menor presencia del sector productivo en iniciativas de mayor complejidad. 

No es un dato menor: las industrias intensivas en propiedad intelectual generan entre el 12% y el 16% del valor agregado manufacturero y entre el 12% y el 13% del empleo en las principales economías de América Latina, según la Cepal. Más allá del número de patentes, el desafío consiste en fortalecer un ecosistema donde el conocimiento circule con mayor fluidez entre la academia, las empresas y las políticas públicas. Avanzar en esa dirección será determinante para impulsar una economía más competitiva, diversificada y preparada para enfrentar los desafíos del crecimiento de largo plazo.

 

Fynsa

 

Fuentes: Cepal, OCDE, Inapi, Bloomberg