Septiembre 4, 2026 - 2 min

Evolución y liquidez: el mercado secundario de deuda privada

La consolidación de esta clase de activo amplía las alternativas de diversificación y entrega nuevas herramientas para una gestión más activa de los portafolios.

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El mercado secundario de deuda privada atraviesa una transición desde un segmento de nicho hacia un componente estructural dentro de los activos alternativos. En sus inicios, capturar la prima de iliquidez en deuda privada exigía mantener el capital inmovilizado hasta la liquidación del vehículo. Hoy, la necesidad de una mayor flexibilidad táctica ha impulsado la expansión de este mercado. 

Catalizadores de la demanda  

Diversos factores explican este crecimiento. Por un lado, la ralentización en las distribuciones de capital de otras estrategias de private markets ha generado presiones de liquidez. Para financiar compromisos futuros o cubrir capital calls pendientes, muchos inversionistas institucionales optan por liquidar posiciones maduras de sus carteras. 

A esto se suma la necesidad de una rotación táctica del portafolio. El mercado secundario permite a los participantes ajustar activamente sus niveles de concentración sectorial, optimizar la duration de la cartera o reorientar sus inversiones hacia distintos perfiles de riesgo crediticio, sin necesidad de esperar el vencimiento natural de los préstamos subyacentes.  

Mecánica de transacción  

A diferencia del mercado primario de originación de crédito, las operaciones secundarias consisten en la transferencia de compromisos de capital entre inversionistas. Este proceso facilita la entrada de nuevos participantes a fondos de deuda ya conformados y el acceso a carteras existentes, que incluyen estrategias como direct lending, crédito estructurado o deuda mezzanine. 

Valor estratégico para el portafolio  

Para los adquirentes, el mercado secundario presenta ventajas tácticas específicas en la estructuración de sus inversiones:

  • Mitigación de la curva J. Al ingresar a fondos en etapas avanzadas de su ciclo de vida, el inversionista accede a una cartera madura que ya se encuentra generando un yield estabilizado y distribuciones de efectivo recurrentes.
  • Despliegue acelerado de capital. Se minimiza el rezago del capital no invertido y se evitan los prolongados períodos de llamadas de capital propios de los fondos primarios, permitiendo una rentabilidad casi inmediata.
  • Adquisición con descuento. Las transacciones en este mercado suelen ejecutarse con descuentos respecto del Net Asset Value (NAV) de los activos. Esto proporciona un margen de seguridad inicial y mejora la tasa interna de retorno (TIR) prospectiva de la inversión. 

El desarrollo de un mercado secundario profundo otorga mayor flexibilidad a una clase de activo inherentemente ilíquida. Esta maduración estructural beneficia al ecosistema, ofreciendo alternativas de liquidez a quienes la requieren y un acceso eficiente a oportunidades de inversión para nuevos compradores. 

 

Alejandro Córdova 

Analista de Activos Alternativos Fynsa AGF