Octubre 30, 2026 - 2 min

Argentina: el mercado ya empezó a cotizar 2027

El aumento del riesgo país refleja las mayores presiones externas y las dudas sobre el refinanciamiento de la deuda, pese a los avances del programa de estabilización económica.

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En julio, el mercado discutía cuándo Argentina perforaría los 400 puntos básicos de riesgo país: el 10 de ese mes, el indicador alcanzó un mínimo de 403 puntos. Hoy la discusión es otra. Tras cerrar el viernes 23 de octubre en 707 puntos, el lunes 26 saltó a 765 por el contagio del balotaje en Brasil y el martes retrocedió a 753. Son 350 puntos básicos de ampliación en poco más de tres meses. ¿Qué cambió? 

Primero, el entorno externo. El Treasury a 10 años ronda el 5%, presionado por la inflación y el petróleo. Tasas más altas castigan el precio de los bonos y reducen el apetito por emergentes, y Argentina, con su beta elevada, amplifica ese movimiento.  

A esto se sumó la reelección de Lula en Brasil, que generó una reacción negativa en los activos brasileños. Parte de esa presión se trasladó a la deuda argentina, sin que se identificaran novedades locales que explicaran por sí solas el movimiento. 

Segundo, el financiamiento. El programa oficial contempla compromisos por unos US$ 25 mil millones en 2027. Son vencimientos, no necesariamente una brecha equivalente. Sin embargo, la suspensión de las colocaciones de Bonares desde mediados de agosto, ante el alza de los rendimientos, limitó una de las fuentes previstas de dólares.  

Los inversionistas esperan conocer cómo se combinarán nuevas emisiones, compras de reservas y otras alternativas para hacer frente a estas obligaciones. 

Tercero, la política. Las elecciones presidenciales de 2027 pondrán en juego la continuidad del programa económico. A medida que se acerque esa fecha, la capacidad del Gobierno para sostener el apoyo político a sus reformas pesará cada vez más en las valuaciones. 

En lo local, los indicadores macroeconómicos muestran señales mixtas. La inflación de septiembre fue de 1,9% mensual, por encima del 1,7% de agosto, aunque la núcleo bajó a 1,7%. El superávit fiscal sigue siendo el ancla del programa.  

La actividad, en cambio, no repunta: el indicador de agosto avanzó apenas 0,1% mensual tras caer 2,8% en julio, y se contrajo 1,7% interanual, con el comercio en baja de 3,5%. La estabilización nominal todavía no se traduce en crecimiento económico sostenido.  

La mirada hacia adelante 

En síntesis, el mercado está cobrando una prima por riesgo de refinanciamiento y riesgo electoral, más que por un problema de solvencia inmediato. El Gobierno afirma que 2026 está cubierto, pero eso no despeja las dudas sobre el próximo año. La clave será demostrar que existen fuentes concretas de dólares para cumplir con los compromisos pendientes. 

Hasta entonces, es probable que la volatilidad se mantenga elevada. La corrección merece atención, pero una caída de precios no alcanza para concluir que los bonos están baratos: resulta relevante analizar rendimiento, duración y perfil de amortizaciones de cada instrumento bajo distintos escenarios de financiamiento y continuidad del programa.

 

Pablo Gonella

Subgerente Renta Fija Internacional Mesa de Dinero