Con una inflación en descenso, crecimiento económico y un escenario político más favorable, Argentina enfrenta 2026 con mejores perspectivas para consolidar su proceso de estabilización.
Bajas de tasas sí, pero no tan rápido y no tan pronunciadas.
Las oportunidades en bonos bancarios se perfilan atractivas para 2025, con un entorno macroeconómico favorable y sólidos fundamentos en el sector, tanto en EE. UU. como en Chile.
Los vencimientos en mercados emergentes y los movimientos de la tasa del Treasury exigen un enfoque estratégico para gestionar flujos y ajustar portafolios en un entorno de alta demanda.
Con el recorte de tasas de la Fed en el horizonte, incorporar riesgo de duración es lo más sensato
En nuestras Perspectivas de Asignación de Activos de 2024, los bonos emergen como una clase de activos destacada.
Históricamente, la renta fija comienza a superar al efectivo antes de que la Reserva Federal alcance su tasa de interés máxima.
Mayores tasas de interés ejercieron presión sobre las valorizaciones durante 2022, pero ahora el enfoque pasará de las valorizaciones a las utilidades corporativas, en un entorno macro cada vez más desafiante.