Para los afiliados, este nuevo sistema puede significar mejores retornos y menos riesgos de malas decisiones, pero también una menor sensación de control. Para la industria, los próximos años serán de adaptación técnica, comunicación con clientes y ajuste de modelos de inversión.
Estos fondos ajustan dinámicamente la composición de los portafolios según la edad de los afiliados, alineando mejor las inversiones con el ciclo de vida y el perfil de riesgo de la persona.