Desde 2020, el IPC ha superado el rango meta en 8 de cada 10 meses. Su impacto sobre el poder adquisitivo es inevitable, pero existen instrumentos de inversión que permiten enfrentar sus efectos e incluso obtener retornos reales.
Durante las últimas semanas, las tasas de largo plazo en Estados Unidos se han mantenido sobre el 5%. Aunque la economía y los mercados de riesgo han logrado absorber este escenario, su persistencia podría generar nuevas presiones sobre la actividad y las finanzas públicas.
La última decisión de la FED vuelve a poner las tasas en el centro. Pero para los mercados, la clave está en entender qué fuerzas explican su nivel y cuánto podrían persistir.
La CMF y Hacienda han presentado nuevas iniciativas orientadas a la modernización del sistema financiero. Liquidez, profundidad y formación de precios aparecen entre los principales ejes de una discusión que vuelve a tomar fuerza.
El debate entre análisis fundamental y cuantitativo ha marcado la historia de las inversiones. Hoy, la mayor ventaja competitiva surge de combinar ambos enfoques.
La selección activa sigue marcando diferencias en la renta fija en dólares, apoyada por fundamentos sólidos y oportunidades en emisores chilenos de alta calidad.
El IPSA cercano a 10.000 puntos transa con descuento y hay varias oportunidades selectivas de compra. La Renta Fija local vuelve a un nivel aceptable: hay bonos con YTM sobre UF+2.5% de muy buena calidad crediticia.
En renta fija mantenemos convicción en estrategias indexadas a la UF, donde el devengo inflacionario continúa ofreciendo retornos superiores a alternativas nominales. En renta variable las valorizaciones por debajo de promedio de 10 años y el rezago en términos de retorno respecto a Latam configuran una oportunidad para posicionarse de cara a una eventual desescalada del conflicto y la aprobación de reformas pro-inversión impulsadas por gobierno actual.
La deuda subordinada aparece como un punto medio: cuesta más en cupón que un bono tradicional, sí, pero compra flexibilidad financiera y, en muchos casos, mejora la lectura de capital por su subordinación, plazo largo y ciertas opciones contractuales.
El IPC de diciembre registró una caída de -0,2% mensual, ubicándose por debajo de lo esperado por el mercado. Con esto, la inflación cerró 2025 en 3,5% anual, apenas por sobre el registro de noviembre.