El IPC aumentó 0,3% respecto al mes anterior, lo que estuvo dentro de nuestras expectativas, aunque levemente sobre lo que esperaba el mercado. Con esto, la variación interanual se mantuvo en 3,4%, aumentando las expectativas de que prontamente se llegue al tan elusivo 3,0%.
Tener un impacto sostenible no se limita sólo a la generación de instrumentos financieros por parte de emisores y/o inversionistas. El mercado también requiere de transparencia, estándares robustos y capacidades técnicas.
Pareciera que luego de años de incertidumbre constitucional y reformas fallidas, el mercado percibe mayor claridad institucional, sumado a la convergencia de tasas a la baja. Si estas condiciones se consolidan, el dólar podría moverse hacia rangos más “normales”, incluso más cercanos a $800 en el mediano plazo.
En un mercado donde la demanda habitacional continúa creciendo y la oferta sigue rezagada, las señales regulatorias para 2026 representan un posible punto de inflexión.