Diciembre 5, 2025 - 2 min

Queda poquito

El IPC aumentó 0,3% respecto al mes anterior, lo que estuvo dentro de nuestras expectativas, aunque levemente sobre lo que esperaba el mercado. Con esto, la variación interanual se mantuvo en 3,4%, aumentando las expectativas de que prontamente se llegue al tan elusivo 3,0%.

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Durante el 2025, y también 2024, la evolución mensual de los precios ha estado de locos. Mirando los números interanuales no pareciera ser el caso, pero la volatilidad mensual ha sido mayor a la acostumbrada. No hay que hacer un análisis muy complejo para notar que uno de los principales culpables de esta volatilidad (mas no el único) son los cyber days, los que, si bien no son nuevos, se han ido instalando de manera más permanente en las estrategias de venta del comercio. 

Es así como hemos reconocido ciertos patrones a nivel de producto, que en algunos casos pueden escalar a agrupaciones más concentradas de la canasta, aunque no necesariamente en todas. Es así como, en el mes previo a un cyber day, observamos cómo algunos bienes aumentan inusualmente de precio, de manera leve, pero continua. Ejemplos de esto se pueden observar en bienes tecnológicos, equipamiento del hogar y cuidado personal. Luego, durante el mes en que se aplican las ofertas y promociones, el precio de estos productos cae, con incidencias relevantes sobre el índice, aunque muchas veces compensados por otras cosas que están pasando en la economía, como puede ser el precio de los alimentos o de los combustibles. Finalmente, en el mes posterior, se observa una “normalización”, causando el mismo efecto descrito antes, aunque con signo opuesto. 

Durante noviembre, observamos este último efecto, que causó alzas en bienes y servicios que difícilmente se puedan atribuir a alguna condición particular de mercado y parecen ser simplemente este nuevo comportamiento estacional. Así, el IPC aumentó 0,3% respecto al mes anterior, lo que estuvo dentro de nuestras expectativas, aunque levemente sobre lo que esperaba el mercado y los precios implícitos en los activos financieros (0,2%). Con esto, la variación interanual se mantuvo en 3,4%, aumentando las expectativas de que prontamente se llegue al tan elusivo 3,0%.  

Incluso en términos subyacentes, las cosas se comportaron “como debiesen”, anotando un alza de 0,2% mensual, también manteniéndose en 3,4% interanual. Aunque en la desagregación entre bienes y servicios el incremento no fue homogéneo, no vemos razones para pensar que esto supone un riesgo incipiente que llame a actuar con mayor prudencia. 

Nuestro análisis general, de actividad y precios, sigue conversando con que lo más razonable es que el Banco Central recorte 25 pb la tasa de instancia en la próxima reunión de política monetaria, con lo que la TPM finalizaría 2025 en 4,50%. Luego, tendría espacio para una baja adicional a comienzos de 2026, llegando al 4,25%, nivel que consideramos neutral. En términos comunicacionales encontramos que sería un acierto, ya que muy probablemente la inflación llegue al 3,0% con el dato de febrero (que se conoce a comienzos de marzo), antes del primer IPoM de 2026.

 

Nathan Pincheira

Economista Jefe de Fynsa