Durante la conversación, revisamos el escenario macroeconómico, el momentum de la renta variable y las condiciones actuales de renta fija, junto con las proyecciones de los fondos Fynsa Total Return, Fynsa Deuda Chile y Fynsa Deuda Táctica.
A continuación, les compartimos algunos de los principales ejes abordados:
2025 fue un año excepcional para los activos chilenos tanto en renta fija, renta variable y el peso. El punto de partida fue la aprobación de la reforma de pensiones, que refuerza el ahorro interno y el mercado de capitales a la vez que atrae mayores flujos de inversión. Lo siguió un entorno macro más equilibrado, con una recuperación del crecimiento hasta el 2.5% y una mayor convergencia de la inflación, que cerrara el año en torno al 3.5%, pero con expectativas bien ancladas ya en la meta del banco central del 3.0%.
Esto le permitió al banco central seguir ajustando la política monetaria desde el 5.0% al 4.5%, sacando presión sobre las tasas descuento, propiciando una expansión de múltiplos en la renta variable y ganancias de capital en la renta fija.
Por último, el mercado local ha venido capturando el cambio de ciclo político y las políticas pro – mercado que implementaría el futuro gobierno de José Antonio Kast.
El escenario externo también ha sido de apoyo a pesar de los riesgos comerciales / arancelarios, con una política monetaria más acomodaticia por parte de la Reserva Federal de EE. UU (3 recortes de 25 pb), un dólar más débil (10% de depreciación en lo que va del año), y precios históricos del cobre que ya cotizan cerca de US$6 la libra, en medio de una demanda estructural de largo plazo vinculada a electrificación, transición energética y almacenamiento, mientras que las restricciones por el lado de la oferta siguen siendo relevantes. Esto sumando precios de energía bajos, se ha traducido en una mejora sustancial de términos de intercambio.
Este escenario favorece precios más sostenidos y actúa como un catalizador adicional para economías y mercados con alta exposición a recursos naturales, como Chile, apoyando tanto el crecimiento macro como las perspectivas de utilidades corporativas.
Por supuesto la pregunta que sigue es: ¿Cuánto de estas tendencias favorables tanto por el lado local como internacional podemos proyectar hacia 2026.?
Por el lado local, mantenemos una visión positiva sobre Chile, que debería beneficiarse de la mejora de las condiciones macroeconómicas y de unos términos de intercambio récord, que podrían impulsar el crecimiento económico en un contexto de recuperación del optimismo y seguir liderando en términos de retornos en la región y EM
Este proceso se verá impulsado aún más por los cambios políticos hacia gobiernos promercado, especialmente en Chile. Este contexto favorece un mayor crecimiento de las utilidades corporativas y un mayor impulso económico, factores cada vez más cruciales para mantener el rendimiento en esta segunda etapa del repunte, especialmente a medida que el margen de valoración se ha reducido en Chile.
Para seguir aprovechando el buen momentum de la renta variable local, nuestro fondo Fynsa Total Return que el 2025 logro una rentabilidad del 63.47% superando en más 7% del desempeño del IPSA, está posicionado en aquellos sectores que consideramos lideraran esta segunda etapa de recuperación de las acciones locales.
En renta fija, las tasas cortas en UF se encuentran en niveles atractivos (en torno a UF +3.0%) y las compensaciones inflacionarias de instrumentos hasta 3 años plazo se encuentra considerablemente bajo la meta, lo que podría sugerir una oportunidad.
Si les interesa complementar este análisis y revisar los principales mensajes de nuestro evento online, los invitamos a ver el siguiente SmartClip: un resumen de 7 minutos con los puntos clave de esta conversación y algunas definiciones relevantes para el trimestre.