En un entorno económico global desafiante, Perú continúa demostrando una notable capacidad de resiliencia. Lejos de ceder ante la incertidumbre, el país mantiene fundamentos macroeconómicos robustos que consolidan su atractivo para el capital extranjero.
Blindaje financiero: Líderes en la región
El pilar de la estabilidad peruana sigue siendo la fortaleza de sus Reservas Internacionales Netas (RIN). Según los reportes oficiales del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), las reservas se mantienen sólidas superando los US$ 100.000 millones (más de S/ 350.000 millones). Este respaldo equivale a aproximadamente el 28% del PBI nacional, el nivel de cobertura más alto entre las principales economías de América Latina. Esta posición supera ampliamente a pares como Chile, México y Colombia, otorgando al país una envidiable predictibilidad cambiaria.
Crecimiento por encima del promedio
La confianza en los fundamentos peruanos es respaldada por la comunidad internacional. En su más reciente actualización de perspectivas económicas, el Banco Mundial proyectó para Perú un crecimiento del 2,7% para este año. Este dinamismo posiciona a la economía local significativamente por encima del crecimiento promedio estimado para América Latina y el Caribe (2,2%), destacando al país como un líder relativo en la recuperación productiva del bloque.
Récord histórico en el sector externo
La balanza comercial es otro motor indiscutible de liquidez. Impulsado por la fortaleza de sectores clave como la minería y la agroexportación, el BCRP registró un superávit comercial anualizado a febrero del 2026, que superó la barrera de los US$ 38.800 millones (aproximadamente S/ 135.800 millones). Este flujo constante de divisas no solo fortalece la balanza de pagos, sino que se traduce en ingresos reales y dinamismo para la cadena de valor corporativa en el país.