Al terminar el año, Perú se destacó en la región por su control de la inflación y estabilidad monetaria, reflejando una economía más estable.
A pesar de los desafíos recientes, Perú se enfrenta a un futuro prometedor, con grandes proyectos en marcha que podrían consolidar el crecimiento económico en los próximos años.
Una mayor demanda de liquidez y un entorno regulatorio más robusto han favorecido el desarrollo de este instrumento financiero en el país andino.