Durante las últimas semanas, las tasas de largo plazo en Estados Unidos se han mantenido sobre el 5%. Aunque la economía y los mercados de riesgo han logrado absorber este escenario, su persistencia podría generar nuevas presiones sobre la actividad y las finanzas públicas.
La última decisión de la FED vuelve a poner las tasas en el centro. Pero para los mercados, la clave está en entender qué fuerzas explican su nivel y cuánto podrían persistir.
El IPoM de septiembre anticipa un mayor crecimiento para 2027 y 2028, apoyado en una recuperación de la inversión. Una proyección frente a la cual todavía quedan razones para mantener cautela.
Aunque el Banco Central inició los recortes, las tasas reales y la curva de largo plazo mantienen condiciones restrictivas para la inversión y el refinanciamiento corporativo.
Aunque el escenario internacional y las expectativas internas han mantenido elevado al tipo de cambio, factores como el cobre, la inversión y un dólar global más débil podrían impulsar una apreciación de la moneda local durante los próximos meses.
La definición del escenario político y la continuidad al frente del Banco Central fortalecen la confianza de los mercados y refuerzan las perspectivas económicas del país.
Kevin Warsh llega a la Reserva Fedel con el respaldo de Trump y la expectativa de tasas más bajas. El problema es que la política monetaria no funciona por decreto, y el contexto no está de su lado.
Esta semana, en la Reunión de Política Monetaria de abril, el Consejo del Banco Central acordó mantener nuevamente la tasa de política monetaria en 4,5%. La decisión fue adoptada por unanimidad de sus miembros, pero sentimos que algo cambió…
No queda muy claro cuáles serán las variables o tendencias que se considerarán para cambiar o mantener el curso de la política monetaria. En estas breves líneas trataré de esbozar qué creo yo que estará presente en el dashboard que el Consejo del Banco Central estará mirando al momento de reunirse.
Si es aprobado por el Senado, Kevin Warsh enfrentará un escenario complejo, caracterizado por elevados niveles de deuda, transformaciones tecnológicas profundas y tensiones fiscales.