La definición del escenario político y la continuidad al frente del Banco Central fortalecen la confianza de los mercados y refuerzan las perspectivas económicas del país.
Kevin Warsh llega a la Reserva Fedel con el respaldo de Trump y la expectativa de tasas más bajas. El problema es que la política monetaria no funciona por decreto, y el contexto no está de su lado.
Esta semana, en la Reunión de Política Monetaria de abril, el Consejo del Banco Central acordó mantener nuevamente la tasa de política monetaria en 4,5%. La decisión fue adoptada por unanimidad de sus miembros, pero sentimos que algo cambió…
No queda muy claro cuáles serán las variables o tendencias que se considerarán para cambiar o mantener el curso de la política monetaria. En estas breves líneas trataré de esbozar qué creo yo que estará presente en el dashboard que el Consejo del Banco Central estará mirando al momento de reunirse.
Si es aprobado por el Senado, Kevin Warsh enfrentará un escenario complejo, caracterizado por elevados niveles de deuda, transformaciones tecnológicas profundas y tensiones fiscales.
Después de más o menos 5 años, la inflación volvió a situarse bajo el 3%. Lo actual no es necesariamente permanente, y tanto la política monetaria como la fiscal requieren un trabajo constante para cumplir con sus objetivos.
Entre el cierre estadístico del IPoM de junio y su publicación, ocurrieron eventos geopolíticos relevantes que podrían alterar parte de sus supuestos. La reacción de los mercados y la incertidumbre global parecen reforzar un contexto ya complejo. Aun así, el informe mantiene su vigencia.
La entidad, con su herramienta MSSI, devela los posibles cambios en las tasas de interés de LATAM basados en el análisis del lenguaje de los bancos centrales.
Que los riesgos no se hayan materializado no significa que no puedan hacerlo, pero más adelante. Presiones externas y la debilidad del peso podrían reactivar la inflación en 2025.
La política monetaria de la Reserva Federal está impulsando aires de cambio en el mercado multifamily en Estados Unidos, ofreciendo nuevas oportunidades y desafíos para inversores y desarrolladores, aunque no sin riesgos inherentes.