En este nuevo ciclo, las estrategias globales de Private Equity con acceso a secundarios, coinversiones y una adecuada diversificación por vintage, sector y geografía aparecen mejor posicionadas para ofrecer mayor control de liquidez y duración, sin perder exposición a activos de calidad.
Reformas e inversión ocupan un lugar central en las perspectivas optimistas sobre Argentina.
Los recientes eventos en el mercado internacional recuerdan que, más allá de los retornos esperados, la deuda privada exige un análisis profundo de los riesgos, selectividad y capacidad real de generación de flujos en distintos escenarios económicos.
Creemos que Chile sigue ofreciendo un buen punto de entrada hacia 2026, con tasas reales atractivas en términos históricos, valorizaciones en renta variable por debajo de sus promedios de largo plazo y un descuento frente a emergentes, además de catalizadores que podrían favorecer un re-rating gradual de los activos locales.
El reciente caso de Inversiones Portuarias Chancay muestra cómo una masa de inversionistas retail bien canalizada puede cambiarle la cara a una bolsa entera en cuestión de meses. Sin embargo, también puede ser un campo minado para quienes entran tarde, mal informados o sin diversificar.
Seguimos teniendo un view constructivo a mediano plazo, toda vez que el mercado está diferenciando la calidad y reversando los excesos en los activos con peores fundamentos, y eso acotará ver caídas muchos mayores a las observadas hasta ahora.
Para los afiliados, este nuevo sistema puede significar mejores retornos y menos riesgos de malas decisiones, pero también una menor sensación de control. Para la industria, los próximos años serán de adaptación técnica, comunicación con clientes y ajuste de modelos de inversión.
Para entender cómo este nuevo ciclo puede influir en la economía y en los portafolios, debemos separar lo que quedó más claro de aquello que sigue siendo incierto.
El sector tecnológico en China ha experimentado un repunte de más del 39% en lo que va de año, prácticamente del doble del Nasdaq 100 en EE.UU., y creemos que su impulso estratégico hacia la autosuficiencia tecnológica y la innovación está sentando las bases para que este crecimiento continúe.
La deuda privada se ha convertido en una alternativa clave para empresas que, como la de Don Alberto, encuentran en estos fondos una vía ágil y flexible para financiar su crecimiento.