Si bien históricamente el MEPCO no era el sistema último, aprendimos a vivir con él dada su efectividad y raciocinio detrás. Si no lo dejamos operar, es lo mismo que no existiera y que las decisiones sobre los precios de los combustibles se hicieran de manera completamente discrecional.
El IPC de diciembre registró una caída de -0,2% mensual, ubicándose por debajo de lo esperado por el mercado. Con esto, la inflación cerró 2025 en 3,5% anual, apenas por sobre el registro de noviembre.
La inflación no se domina con una varita mágica, se domina trabajando todos los días para ello. Incluso cuando el resto no coopera.
El IPC aumentó 0,3% respecto al mes anterior, lo que estuvo dentro de nuestras expectativas, aunque levemente sobre lo que esperaba el mercado. Con esto, la variación interanual se mantuvo en 3,4%, aumentando las expectativas de que prontamente se llegue al tan elusivo 3,0%.
La costumbre dictaba que, en septiembre, un alza mensual en el IPC de 0,5% o 0,7% era normal, usualmente motivada por incrementos de los productos más consumidos por las familias chilenas durante las fiestas. Sin embargo, desde algún tiempo hemos visto un cambio respecto a este comportamiento.
Si se llega a prohibir la UF, nada impide que los contratos pasen a considerar una indexación basada en la variación del IPC del mes anterior o se reajusten a priori según alguna estimación de inflación futura más una prima por riesgo. ¿Cómo hacemos entonces para que las familias no sean afectadas por la pérdida del poder adquisitivo?
El IPC de junio mostró una caída mensual de 0,4%, bastante por debajo de nuestras estimaciones y las del mercado. Aunque el resultado agregado parece significativo, los indicadores subyacentes suavizan un poco el análisis.
El IPC de abril sorprendió al ubicarse por debajo de lo esperado, reforzando la tendencia de moderación inflacionaria. La convergencia hacia la meta parece avanzar, sin presiones significativas en el horizonte cercano.
No pareciera que los riesgos se estén ejecutando aún, o por lo menos eso es lo que los datos de la actual canasta están mostrando (al menos bajo nuestro análisis).
Con una inflación más persistente de lo anticipado, las estrategias indexadas a la UF son la clave para maximizar rentabilidades.