La economía trasandina llega a mediados de 2026 con señales alentadoras. El programa de estabilización iniciado a fines de 2023 se consolida, con orden fiscal, inflación en caída y una actividad que vuelve a crecer.
El superávit primario se proyecta en torno al 1,5% del PIB para 2026 y 2027, mientras que la inflación retomó su descenso, con previsiones de cierre cerca del 29%. Es un cambio significativo para un país que venía de registrar tasas mensuales de dos dígitos. Tras crecer 4,4% en 2025, la economía avanzaría cerca de 3,6% en 2026, impulsada por la energía, la minería y el sector agrícola.
En los mercados financieros, la señal es aún más contundente. Gracias a las mejoras en la calificación soberana otorgadas por Fitch y Standard & Poor’s, el riesgo país bajó hasta la zona de 420 puntos básicos, un nivel que no se veía desde hace años.
En el plano político, el oficialismo salió fortalecido de las elecciones legislativas del 26 de octubre de 2025. En Diputados, La Libertad Avanza (LLA) se convirtió en la primera minoría con 95 bancas, superando al peronismo (93). Más atrás quedaron Provincias Unidas, con 18 escaños, y el PRO con 12.
En el Senado, LLA aumentó su representación de 6 a 19 senadores, frente a las 22 bancas de Fuerza Patria, sin que ningún bloque alcance la mayoría propia de 37 escaños. Aunque el Gobierno aún debe negociar con gobernadores y aliados para alcanzar los 129 diputados y 37 senadores requeridos para la mayoría, hoy cuenta con un margen político significativamente mayor que al inicio de su mandato.
De cara a las elecciones presidenciales de octubre de 2027, en las que Javier Milei podría buscar la reelección, las encuestas lo mantienen al frente. La Libertad Avanza lidera la intención de voto por bloques, con cerca del 30%, favorecida por la fragmentación del peronismo, que tiene en Axel Kicillof, gobernador de Buenos Aires, a su principal referente.
En un eventual balotaje entre Milei y Kicillof, el actual presidente se impondría, aunque por un margen estrecho. El escenario sigue abierto (Milei arrastra un rechazo alto y la economía real todavía debe mejorar), pero el oficialismo sigue siendo la fuerza política más competitiva del país.
El balance es esperanzador. Por primera vez en mucho tiempo, los principales indicadores avanzan en la misma dirección y el Gobierno dispone de un mayor respaldo político para sostener el rumbo. Si la estabilidad logra traducirse en crecimiento sostenido y mejoras salariales, 2026 podría ser recordado como el año en que Argentina comenzó a dejar atrás la crisis para construir sobre bases más firmes.
Pablo Gonella
Subgerente Renta Fija Internacional Mesa de Dinero