Febrero 27, 2026 - 3 min

Due diligence en créditos: elementos que no pueden pasarse por alto

Durante la última década, la deuda privada ha experimentado un crecimiento sostenido y una transformación estructural significativa. Lo que anteriormente se caracterizaba por ser un espacio de soluciones flexibles, menor supervisión y relaciones bilaterales, hoy opera bajo estándares mucho más exigentes en materia de información, gobernanza y control normativo.

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¿Por qué importa el due diligence? 

Las recientes pérdidas en préstamos privados han demostrado que la falta de diligencia sobre el prestatario y la verificación de garantías son responsables de muchos incumplimientos. Un estudio de la firma PKF O’Connor Davies señala que la debilidad en el análisis de deudor y la ausencia de verificaciones independientes de los activos están impulsando pérdidas en préstamos directos. Para mitigar estos riesgos, recomiendan aplicar protecciones en capas, que incluyen due diligence del deudor, verificación de colateral, cláusulas contractuales ejecutables, covenants de cumplimiento, así como monitoreo continuo. 

Buenas prácticas para el análisis de crédito 

  • Recopilación y verificación de información: la base de un análisis sólido es recopilar datos financieros, patrimoniales y de comportamiento, y corroborarlos con fuentes independientes para evitar fraudes y discrepancias.
  • Cumplimiento legal y evaluación de riesgos: la diligencia debe respetar las leyes de protección de datos y documentar los consentimientos. Paralelamente, se utilizan ratios de endeudamiento, flujos de caja y pruebas de estrés para anticipar posibles incumplimientos futuros.
  • Uso de tecnología y análisis cualitativo: las plataformas digitales ayudan a automatizar la validación, consolidar información y detectar patrones, mientras que el juicio profesional evalúa la calidad del equipo directivo y las particularidades del sector. Una herramienta que se utiliza frecuentemente en el mercado como validador independiente es Sheriff. 

Hoy en día se utilizan varias plataformas, que funcionan como herramientas que entregan información necesaria para poder tomar una mejor decisión en la estructuración de un crédito. 

Elementos críticos en la Deuda Privada 

El due diligence va más allá del análisis financiero: implica conocer al deudor, entender el negocio, su alcance y la gobernanza de la empresa en análisis, verificando beneficiarios finales, reputación, controles internos, contexto de mercado y su normativa vigente; validar y proteger el colateral, mediante registros públicos, inspecciones y cláusulas contractuales adecuadas; y mantener un monitoreo continuo sobre este mismo. La información en tiempo real tiene un valor clave, porque los cambios en la empresa o el mercado pueden deteriorar el valor de las garantías y de esta manera aumentar el VaR (Value at Risk) del financiamiento. 

Fases del due diligence y controles clave 

Un due diligence bien ejecutado se estructura por etapas, cada una con objetivos específicos que van desde el primer contacto con el prestatario hasta el seguimiento postdesembolso. A continuación, se resumen las principales fases y los controles asociados: 

  1. Preselección y KYC: validar la identidad del prestatario y beneficiarios finales, revisando listas de sanciones, antecedentes legales y financieros, como también reputación para evitar contrapartes de riesgo.
  2. Análisis financiero y operativo: evaluar estados financieros, flujos de caja y ratios de cobertura, y revisar los contratos y licencias para detectar litigios o contingencias. Lo anterior se complementa con una evaluación del negocio e industria en la que se encuentra el deudor.
  3. Revisión del colateral y documentación: confirmar la existencia y registro de activos, valorar su recuperación, negociar garantías y covenants que protejan al prestamista.
  4. Monitoreo posterior: mantener un seguimiento continuo del financiamiento y de la empresa deudora, de la solvencia de esta última y del valor del colateral mediante reportes periódicos y alertas tempranas. 

Evolución de la Deuda Privada 

Durante la última década, la deuda privada ha experimentado un crecimiento sostenido y una transformación estructural significativa, consolidándose como una clase de activo central dentro de los mercados alternativos. Lo que anteriormente se caracterizaba por ser un espacio de soluciones flexibles, menor supervisión y relaciones bilaterales, hoy opera bajo estándares mucho más exigentes en materia de información, gobernanza y control normativo.  

Este cambio ha sido impulsado por el fortalecimiento de los marcos regulatorios, la creciente participación de inversionistas institucionales y la necesidad de mitigar riesgos evidenciados en ciclos de estrés financiero recientes. El resultado es un ecosistema donde la informalidad ha sido reemplazada por documentación robusta, auditorías externas, políticas formales de valorización y reporting periódico y estructurado a inversionistas. La convergencia hacia estándares cada vez más similares a los bancarios es hoy una realidad, reflejando la madurez y profesionalización de la industria. 

Recursos y lecturas recomendadas 

Para ampliar la perspectiva, revisa: PKF O’Connor Davies (protecciones en capas y ejemplos de faltas), Debexpert (checklists y métodos de validación), Preqin Global Report (información de mercado) y las normativas de la SBS y Basilea III sobre gestión de riesgos, compliance y nuevas exigencias. 

 

Raimundo Fuenzalida 
Portfolio Manager Deuda Privada Fynsa AGF